Un herraje de exterior sin protección específica empieza a picarse en menos de 18 meses en primera línea de playa. El mantenimiento programado cuesta una fracción de la reposición de urgencia.
Entregar un proyecto de interiorismo no es el final de la relación con la vivienda: el textil se degrada por UV, los herrajes se pican por salinidad, las juntas se resecan y el mobiliario de exterior envejece a un ritmo muy distinto según la orientación y la cercanía al mar.
Ofrecemos a nuestros propios clientes —y a propietarios de viviendas que no proyectamos originalmente— un programa de revisión anual programada que anticipa el deterioro antes de que se note, con informe de estado y presupuesto de reposición por partidas.
Cortinas, tapicerías de exterior y toldos pierden color y resistencia con la exposición solar continuada; se revisan cada año y se reponen de media cada 2-3 años.
Bisagras, tiradores y estructuras metálicas de exterior en ambiente salino se inspeccionan anualmente para tratar la corrosión antes de que afecte al funcionamiento.
Madera tratada, aluminio y cuerda náutica requieren revisión de barniz, tensado y limpieza específica según material, con calendario propio para cada uno.
Juntas de silicona en zonas húmedas, tarima exterior y colchones de uso intensivo tienen ciclos de vida bien documentados que incorporamos al informe anual.
Recorrido técnico de la vivienda con checklist por estancia y material, documentado con fotografía de cada elemento revisado.
Documento con el estado real de cada partida, comparado con el ciclo de vida esperado, para anticipar reposiciones antes de que se conviertan en urgencia.
El propietario recibe un presupuesto desglosado y puede decidir qué renovar este año y qué aplazar, con criterio técnico y no solo estético.
Coordinamos directamente la sustitución de tapicerías, herrajes o mobiliario con los mismos proveedores del proyecto original cuando es posible.
Un herraje picado que no se trata a tiempo puede acabar exigiendo la sustitución de toda la carpintería en lugar de un tratamiento puntual.
Al haber proyectado o auditado la vivienda, mantenemos la especificación original y evitamos soluciones incoherentes con el diseño inicial.
El propietario planifica el gasto de mantenimiento de interiores igual que el de jardín o piscina, en lugar de asumirlo como imprevisto.
Una casa con interiores bien mantenidos conserva mejor su valor de reventa o de alquiler que una con deterioro visible acumulado.
Honorarios de la visita anual y el informe. Las reposiciones se presupuestan aparte, partida por partida, según lo que decida el propietario.
| Servicio | Rango orientativo |
|---|---|
| Visita de inspección e informe de estado | 400 – 900 € / visita |
| Programa de mantenimiento anual (vivienda completa) | 1.200 – 3.500 € / año |
| Reposición de tapicerías y textil de exterior | 150 – 600 € / pieza |
| Renovación puntual de una estancia | 1.500 – 6.000 € |
No, también auditamos viviendas que proyectó otro estudio; el primer informe de estado sirve para conocer la casa y establecer el calendario.
Depende del material y de la exposición: de media entre 2 y 5 años en primera línea de playa, según se detalla en el informe de cada vivienda.
Se comunica de inmediato, fuera del calendario anual, si hay riesgo de que el deterioro se agrave rápido, como una filtración o corrosión estructural.
No, nos centramos en interiores y elementos de exterior directamente vinculados al proyecto de interiorismo; coordinamos con el equipo de jardín o piscina si existe.
Sí, aunque el programa anual sale más eficiente porque permite comparar la evolución del deterioro año a año.
Con criterio técnico de estado real, no de antigüedad; el propietario recibe el presupuesto completo y decide qué partidas ejecutar.
Cuéntanos la ubicación de tu vivienda y cuándo se entregó el proyecto. Agendamos la primera visita de diagnóstico y te enviamos el informe de estado.
Mismo equipo, misma dirección de obra y los mismos estándares en cada destino.