Los dos materiales que sostienen nuestro trabajo: qué especie o qué piedra elegir en cada estancia, cómo envejecen y qué cuidados necesitan de verdad.
Trabajamos casi siempre con materiales nobles porque son los únicos que mejoran con el tiempo. Una laca se degrada; un roble aceitado se oscurece y gana carácter. Un vinilo se despega; un travertino desarrolla una pátina que nadie sabe imitar.
Esta guía resume lo que pedimos a cantera y a taller: especies, acabados, formatos y comportamiento real después de diez años de uso doméstico.
La especie de referencia: estable, dura (1.360 en la escala Janka) y con veta que admite desde un blanqueado nórdico hasta un ahumado profundo. Suelos, ebanistería y revestimientos. Vida útil de 40 a 60 años con mantenimiento normal.
Tono chocolate con veta viva; aporta calidez inmediata en bibliotecas, vestidores y frentes de cocina. Más blando que el roble, por lo que lo reservamos para superficies verticales y muebles, no para suelos de paso.
Claro, de veta marcada y muy elástico. Excelente para lamas acústicas y celosías, y para piezas curvadas. Acepta tintes con más uniformidad que el roble.
Para exteriores, baños y zonas de spa: alta estabilidad frente a la humedad y envejecimiento a gris plata si no se aceita. Es la única madera que colocamos junto al agua sin reservas.
Calacatta, Statuario, Verde Alpi. Máxima expresión de veta, poroso y sensible a ácidos. Perfecto en frentes, baños y encimeras asumiendo pátina; sellado cada 12–24 meses.
Poro abierto y tono cálido; muy mediterráneo. Se coloca relleno o sin rellenar según el efecto buscado. Ideal en suelos de estar, chimeneas y baños de carácter sereno.
Superficie mate y homogénea, sin la teatralidad del mármol. Es la opción cuando la piedra debe acompañar y no protagonizar. Requiere hidrofugado en zonas de agua.
Las piedras duras: resistencia mecánica y química alta, poca absorción, aptas para encimeras y suelos de uso intensivo. La cuarcita ofrece vetas de mármol con dureza de granito.
Precios de material y colocación estándar; el corte especial, la veta continua o los formatos de gran tamaño incrementan el coste.
| Material | Precio orientativo |
|---|---|
| Roble macizo o multicapa | 95 – 210 € / m² |
| Nogal americano (chapa y macizo) | 140 – 320 € / m² |
| Teca y termotratados | 160 – 350 € / m² |
| Mármol y piedra natural | 180 – 450 € / m² |
| Travertino | 120 – 280 € / m² |
| Granito y cuarcita | 180 – 400 € / m² |
Roble europeo: dureza 1.360 Janka, estabilidad dimensional buena y vida útil de 40 a 60 años. El nogal es más blando y lo reservamos para muebles y revestimientos verticales.
Sellado cada 12 a 24 meses en mármol y caliza, según el uso y el producto aplicado. El granito y la cuarcita pueden espaciarlo a 3–5 años.
Entre 95 y 210 € por m² según formato, espesor de capa noble y acabado. La espiga y los formatos anchos se sitúan en la parte alta del rango.
El aceite duro es reparable por zonas y envejece de forma natural; el barniz protege más pero cuando se raya obliga a lijar toda la superficie. En viviendas de uso familiar preferimos aceite duro.
Sí, con criterio: normalmente una especie base para suelos y una segunda de mayor carácter para piezas singulares. Más de dos especies suele generar ruido visual.
Sí en teca o madera termotratada, con ventilación mecánica correcta y aceitado anual. No colocamos roble estándar en contacto directo con agua.
La piedra serena y la madera de tono medio marcan el rumbo de 2026. Ampliamos criterios y ejemplos en el diario:
Preparamos una selección con muestras reales y precios antes de que decidas nada.