Interiorismo de spa de lujo

Un spa se juzga por su recorrido: por lo que ocurre entre la recepción y la primera camilla. Ese recorrido es diseño, no decoración.

Diseñamos spas para hoteles, resorts, promociones residenciales y viviendas privadas. La diferencia entre un spa que se recuerda y uno correcto está en la secuencia: transición de luz, de temperatura, de sonido y de materialidad.

Y en lo que no se ve: sala técnica dimensionada, materiales que resisten cinco años de humedad y cloro, y un mantenimiento que no obliga a cerrar la instalación cada temporada.

La secuencia del huésped

Descompresión de entrada

Un tramo de transición entre el ruido del hotel y el silencio del spa: cambio de luz, de material y de acústica en pocos metros.

Vestuario como parte del spa

Es donde el huésped se queda vulnerable; suele ser lo peor resuelto de la instalación y lo que más se recuerda.

Circuito húmedo ordenado

Duchas de sensaciones, sauna, hammam, piscina de contraste y zona de relajación en un orden que no obligue a retroceder.

Cabinas de tratamiento

Aislamiento acústico real entre cabinas, control individual de temperatura y almacenaje oculto para producto y lencería.

Lo que sostiene la experiencia

Sala técnica dimensionada

Depuración, deshumectación y ACS necesitan superficie propia; recortarla en proyecto se paga durante toda la vida del spa.

Acústica húmeda

Absorbentes aptos para humedad: sin ellos, el circuito suena a piscina municipal por muy caro que sea el mármol.

Iluminación por escenas

Niveles bajos, sin fuentes vistas desde la camilla y con temperatura de color coherente en todo el recorrido.

Materiales de baja absorción

Piedra natural sellada, gresite, microcemento hidrófugo e inoxidable 316 en cualquier herraje del área húmeda.

Diseñar para el equipo que lo opera

Circulación de personal separada

Lencería, producto y residuos no deben cruzar el recorrido del huésped.

Limpieza sin cerrar

Registros, sumideros y accesos que permitan mantenimiento en horas valle.

Rotación de textil y producto

Almacenaje calculado por número de cabinas y ocupación prevista, no por metros sobrantes.

Coste por tratamiento

El diseño condiciona cuántos tratamientos por hora puede dar el equipo; es un dato de negocio, no un detalle.

Rangos orientativos

Honorarios de proyecto de interiorismo y dirección artística. Instalaciones y equipamiento van por partida independiente.

AlcanceRango orientativo
Concepto y estudio de viabilidad3.000 – 9.000 €
Proyecto completo de spa (hotel o resort)25.000 – 90.000 €
Spa residencial privado9.000 – 30.000 €
Dirección de obra y FF&E6 – 12 % del presupuesto de ejecución

Preguntas frecuentes

¿Qué superficie mínima necesita un spa de hotel?

Con dos cabinas y circuito húmedo básico, a partir de unos 150 m² útiles más sala técnica. Por debajo hay que renunciar a parte del circuito.

¿Trabajáis con la marca de cosmética del hotel?

Sí. La marca condiciona mobiliario de cabina, almacenaje y protocolo, y conviene definirla antes del proyecto de ejecución.

¿Cuánto dura el proyecto y la obra?

Entre 3 y 5 meses de proyecto y de 6 a 12 meses de obra según alcance de instalaciones.

¿Se puede reformar un spa por fases sin cerrar el hotel?

Sí, secuenciando por zonas y con sectorización de obra, aunque encarece la ejecución entre un 10 % y un 20 %.

¿Qué materiales evitáis siempre en zona húmeda?

Yeso laminado estándar, acero 304, maderas barnizadas y textiles no técnicos.

¿Hacéis también el spa de una vivienda privada?

Sí, es una parte importante de nuestro trabajo residencial: sauna, hammam, piscina interior y sala de recuperación.

El spa se recuerda por el recorrido, no por el catálogo de materiales.

Cuéntanos el programa, la superficie disponible y el tipo de cliente; te decimos qué circuito cabe y qué no.