Casi ningún problema de sonido en una iglesia se resuelve comprando otro altavoz. Se resuelve antes, cuando se decide la forma de la sala, la altura del techo y el material del paramento del fondo.
Diseñamos la acústica de la sala y la infraestructura audiovisual como una sola disciplina, junto con la arquitectura, y coordinamos a los integradores para que el sistema se instale sobre un espacio que ya suena bien.
Trabajamos tanto en proyecto nuevo como en diagnóstico y corrección de salas existentes que se han quedado ininteligibles.
Medición por bandas de octava para saber si la sala favorece la música, la palabra o ninguna de las dos.
Índices de inteligibilidad de la palabra en distintos puntos del aforo, especialmente bajo balcones y en las últimas filas.
Detección de ecos flotantes entre paredes paralelas y de refuerzos de graves en esquinas, causas habituales del sonido embarullado.
Aportación de climatización, proyectores y calle, que determina cuánto volumen hay que subir para entenderse.
Corregir la forma —inclinación del techo, orientación de paramentos, ubicación del escenario— es más eficaz y más barato que forrar la sala de paneles.
Colocamos absorción donde de verdad hace falta y la integramos en el diseño: paneles de madera ranurada, textiles técnicos, nubes de techo y superficies difusoras.
Cuando el problema es el vecino, la solución no es acústica interior sino masa, desolidarización y estanqueidad.
Definimos la estrategia de refuerzo (line array, distribuido o híbrido), cobertura por zonas, monitores de escenario y control de retornos.
Dimensionado y posición según distancia de visión real, con atención al deslumbramiento y a la luz ambiente de la sala.
Luz de asamblea para lectura y seguridad, luz escénica para la banda y el predicador, y luz de cámara para que la retransmisión no salga plana.
Posiciones de cámara previstas en planta, cableado, sala de control y tratamiento acústico del audio de emisión, distinto del de la sala.
El sistema lo maneja un equipo de voluntarios: diseñamos escenas y presets para que un domingo no dependa de un técnico especializado.
Rangos habituales para salas de 150 a 600 plazas.
| Concepto | Rango orientativo |
|---|---|
| Diagnóstico acústico con mediciones e informe | 1.500 – 4.500 € |
| Proyecto acústico y audiovisual | 6.000 – 25.000 € |
| Acondicionamiento acústico interior | 60 – 180 €/m² |
| Sistema de sonido profesional | 20.000 – 120.000 € |
| Iluminación escénica y de cámara | 12.000 – 80.000 € |
| Vídeo, streaming y control | 10.000 – 70.000 € |
En muchos casos sí: una intervención bien situada de absorción y difusión, más un ajuste del sistema de sonido, puede recuperar la inteligibilidad sin tocar la estructura.
Sí. Definimos requisitos y criterios de diseño y coordinamos a vuestro proveedor. No vendemos equipos, así que la especificación es independiente.
Sí, con reverberación controlada y refuerzo electroacústico bien planteado. El error habitual es dejar la sala muy viva y tratar de corregirlo con volumen.
Sí, incluyendo ensayos de aislamiento y de limitación de ruido exigidos por la ordenanza municipal correspondiente.
Si vuestra sala suena mal o estáis a punto de construirla, empezamos por escucharla y medirla. Con datos, las decisiones dejan de ser una cuestión de opinión.